
Los nuégados son un dulce tradicional manchego que se prepara para el Carnaval y las romerías. En La Solana (Ciudad Real) casi todas las mujeres de la generación de mi suegra saben hacerlos — cada una con su toque personal, ya sea en la masa, al freírlos o al enmielarlos. Esta es la receta de mi suegra, tal y como se ha hecho siempre en casa.
Ingredientes
Las medidas tradicionales se toman en cascarones de huevo; las equivalencias entre paréntesis son orientativas.
- 12 huevos
- 4 puñados de azúcar
- Ralladura de un limón
- 6 cascarones enteros de aceite de oliva tostado (aprox. 300 ml — orientativo, varía según el tamaño del huevo)
- 3 cascarones de vinagre (aprox. 150 ml — orientativo)
- 8 sobres de gasificante El Vesubio
- 1700 g de harina
- 1,5 kg de Miel Milflores (para enmielar)
Elaboración
- En un barreño grande, mezclar los huevos, el azúcar, la ralladura de limón, el aceite, el vinagre y el gasificante. Incorporar la harina y amasar hasta formar una masa homogénea.
- Dejar reposar la masa.
- Cortar trozos de masa, formar bolas, estirarlas y cortarlas en trocitos pequeños — el tamaño, al gusto de quien mande en la cocina ese día.
- Freír los trocitos en aceite de girasol bien caliente hasta que se doren.
- Calentar la miel Milflores y mezclarla con las bolitas fritas.
- Formar roscas en platos —lo más tradicional— o rellenar moldes de magdalena —una versión más moderna— y dejar cuajar.