
Miel de Romero
La miel que parece que no es miel. Tan clara que dudarás si es de verdad — hasta que la pruebas y flipas.
Sabemos lo que estás pensando: "toda la miel es igual, un rollo dulzón que empalaga a la segunda cucharada". Pues no. Esta es distinta. Casi blanca, con un aroma floral que no grita — susurra. Dulce, sí, pero sin el empalago que te obliga a beberte medio litro de agua después. Bien fría con un queso curado o en la tostada de las 8 de la mañana, cuando todavía no tienes ganas de hablar con nadie.
Formatos disponibles
7,00 €







